LOS F16 SON UN RIESGO PARA LA PAZ Y UN LLAMADO A LA REFLEXIÓN LATINOAMERICANA SOBRE LA DEFENSA ARMADA

Con preocupación observamos la irreflexiva compra de 18 aviones F16 para las Fuerzas Armadas de Chile. Una vez más el camino de la amenaza y del armamentismo se impone por sobre la cordura y la necesidad social, dañando severamente el proyecto de integración latinoamericana.

Esta adquisición, además de establecer un desequilibrio negativo a favor a de la armas, representa la prosecución de una política militarista promovida por aquellos grupos violentos que manipulan el poder para generar ganancias a costa de la vida humana, propiciando la guerra y muerte entre los pueblos.

La compra de este armamento no se justifica por los conflictos limítrofes de Chile, sino que representa otro peldaño más en la imposición por la fuerza de una visión inmoral, violentista y unilateral. Opuestamente, sostenemos que los conflictos internacionales se resuelven en el diálogo directo o en tribunales internacionales, fortaleciendo la amistad y las relaciones de cooperación entre los pueblos vecinos.



En ese sentido, los humanistas denunciamos que en el actual contexto mundial toda inversión en defensa armada, no sólo eterniza la corrupción en los altos mandos militares, sino que además profundiza la carrera armamentista y fomenta el riesgo nuclear, agravando los riesgos de guerra y agresión; hecho que además de acentuar las desigualdades económicas y enfrentar a los pueblos, contribuye a degradar nuestro equilibrio ecológico y corroe los valores humanos más esenciales.

Exhortamos a la Presidenta Bachelet, quien ha adherido a la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia, que de una clara señal desde su gobierno y que modifique aquella ley que otorga un porcentaje del canon del cobre a las FFAA para la compra de armamento. En el caso del Perú advertimos y solicitamos al gobierno que no caiga en la provocación armamentista, que cese en sus intenciones de compra de armamentos y no siga el mal ejemplo de Chile en esta materia. Por lo anterior, elevamos nuestras voces para que los países de la región generen una seria reflexión sobre la redefinición del rol de las fuerzas armadas, la reducción progresiva y proporcional del armamento convencional, la firma de tratados de no agresión, así como la renuncia constitucional de los gobiernos Latinoamericanos a utilizar la guerra como medio para resolver conflictos.

Con preocupación y energía, exigimos al gobierno de Chile, que revise y revierta esta compra de aviones y hacemos un llamado a todos los gobiernos progresistas de la región para que destinen esos enormes recursos de armas hacia la protección de la vida, la hermandad y el desarrollo de los pueblos. ¿Hasta cuando vamos a permitir que en nombre del falso nacionalismo las castas militares corruptas, a través de la prensa sensacionalista e irresponsable, azucen el ánimo colectivo de las naciones y mantengan de rehenes a los gobiernos y los pueblos?